martes, 15 de agosto de 2017

FOTOGRAFÍA

27 de Junio, 2016- 19 de Julio, 2017.

*

Me he quedado mirando, hasta distorsionar, nuestra última fotografía.

Estoy llegando al punto de ver a uno sólo donde siempre hubo dos,
incluso ya sólo veo una sombra,
la sombra de lo que está quedando de mí
tras de ti.

Me estoy quedando petrificado mirándola aún,
incluso creo formar parte de ella:
como un hombre solitario más,
en mitad de una nada que ha empezado en ti y está acabando conmigo.



Y aunque ya no tiene sentido quererte, esto me da una dirección
y aunque la luna nueva sea cada noche más vieja
hay veces que brilla más,
por cada vez que nos hemos mirado a través de ella.

Esta última fotografía deshace mi memoria volviendola lodo
me siento cada vez más y más incómodo
y me estoy petrificando,
mucho más que un hombre solitario abandonado en la nada por su sombra,
desolado por su propia luz de tinieblas y lunas.

Y aunque ya no tenga sentido quererte esto me da una dirección,
y aunque la luna nueva sea cada noche más vieja
hay veces que,
persigo la sombra de la fotografía
por el camino más perdido de la visión que me da noche
hacia lunas cada vez más viejas,
y más desmemoriadas que yo.

Pero aún sigo mirando nuestra fotografía,
hallando sólo una sombra al lado de tu silueta vacía.

lunes, 31 de julio de 2017

ESTADO LARVA o METAMORFOSIS



Las mariposas me persiguen en la noche,
por un camino que tira de mi
hacia la obscuridad.

Las larvas ascienden reptando por la piel descalza
danzando en una intensa y dolorosa marcha,

contagiándome cada enfermedad por las llagas.

Las larvas se posan en mis ojos abiertos y veo la verdadera luz del camino:
Hay luciérnagas atravesando mis heridas,
sanando cicatrices sangrientas, curtidas.

Observo que el camino es de sangre y que ya mucho antes lo había recorrido
destrozando la naturaleza; convirtiéndome en el animal salvaje.
- El humano errante-


Parpadeo y las larvas se adentran:
veo que todo es luz, ruido, contaminación...
que los animales me acechan.


Taylor James. Esculturas.
Parpadeo y con la ausencia de luz
se largan las mariposas y las larvas se clavan en las heridas.

Me alzo de puntillas para tocar la luna, ahora marchita,
levanto el vuelo de un salto y marcho hacia tierras enterradas por mares de aguas ya podridas.

Vuelo hasta lo más infinito
a ahorcarme en la nube más alta,
en la única nube que podría soltar mi garganta
para vomitar los capullos de las larvas que estoy metamorfoseando
por castigo natural y divino,
adentro.


Jonathan Ducruix - Metamorfosis

Salen de mi boca mariposas monarcas preparadas para reinar en el mundo entero.
Y luciérnagas dispuestas a mostrar la que fue la primera luz del universo.

Siento como falla el cuello, como se rompe y como

caigo como mosca en telaraña,
planeo cual avispa en lago de bañista
repto hacia la boca de la víbora
muero entre las palmas de cualquier espectáculo



y lo último que veo es la luz de la lámpara que brilla.

martes, 18 de julio de 2017

Incógnita

11 de Julio, 2017

Realmente, ¿Qué diferencia existe entre un mar y un desierto?:


Ambos son tan extensos que nunca alcanzamos su horizonte,
es tal suplicio para el que yerra perdido, errante...
que ya sea encontrar tierra o mar, remarca su fe y esperanza,
y cada mar o desierto tiene sus propias marejadas, corrientes... y tormentas.


Las olas son iguales que las dunas,
las dunas son las mismas que las olas.


Únicamente cambia el elemento:
Agua, tierra.... Humedad, sequedad... salvavidas o turbante...

Únicamente es un elemento el que cambia en la ecuación de la desesperanza y el horror:

agua o tierra... camión o patera.


Un sólo elemento es el que cambia toda la ecuación,
toda la guerra,
toda una relación
o todo el ciclo climático.

Pero a veces menos es más,
a veces eso de creer en vivir en libertad es la verdadera represión,
a veces amar a alguien no es bueno para la salud,


y a veces el deshielo causa una explosión.

viernes, 19 de mayo de 2017

No Soy Yo (Dooplëganger)




Vengo de un día hacia otro que de mí pasó;
con paso acelerado me persigo en un laberinto de ojos
de otros yos desconocidos;
tengo otra mente dentro de esta mente en un cuerpo que ya no siento mío.

Fuerzo los pasos hacia adelante
pero sólo consigo caminar hacia atrás,
el laberinto se pierde en sí mismo
en el espejismo de un desierto ya sin agua, ni horizonte vertical.


Sólo soy una piel sin rostro
Sólo soy un reflejo del espejismo
hoy yo no soy yo,
Soy una huella que no deja marca,
que sólo sigue el paso de un tiempo perdido en sí mismo.

Voy hacia algún lugar, hacia algún tiempo, hacia alguien que no conozco aún;
voy sin querer llegar a tiempo,
para salvarlo todo de mí, ni de mis ojos que observan la pérdida de vida
de esta mente laberíntica.



Voy buscando el muñeco de vudú que mece la mano que rige mi vida
voy buscando a mi más mismo yo
para zarandearle, para gritarle, para despertarle
para que el muñeco sea por fin yo.

Sólo soy una sombra sin luz
Sólo soy un muñeco de vudú sin conciencia
hoy yo no soy yo,
Soy una huella que no deja marca,
que sólo sigue unos pasos hacia un lugar perdido de sí mismo.

Soy un mero espejismo de lo que se persigue a sí mismo.

Soy un reflejo flexionado en el vidrio roto del cristal, por el que sangro.
Soy una miserable persona, sin consuelo, sin remedio....
sin nada más que esta muerte por vivirla y sin más que un sueño por volverlo pesadilla...


Pero quisiera ser rostro, para poder conocerme, poder tratar de reconocerme:
yo no me veo.
Pero quisiera ser arena en el desierto, poder darle sentido a todo ese merodeo;
Todos nos pasamos por encima.
Pero quisiera ser ojo en el laberinto, observar la vida desde otras diferentes perspectivas;
Todos nos prejuzgamos
Pero quisiera ser azogue, para poder darle sentido a todo lo que veo
Nadie me ve.




Porque ya no soy yo, y ni siquiera sé si soy,
yo no sé como ser,
sólo me sé,
eso es menester.

Y nada más.

Quizás una huella que no deja marca,
que sólo sigue los pasos hacia quien verdaderamente soy,
o perdiéndose en sí mismo.

L'homme est son reflet



miércoles, 5 de abril de 2017

El Autobus del Terror

Las estaciones de autobuses son peores que los autobuses:

En los autobuses urbanos al menos te puedes bajar
o en tu parada
o hasta la que aguantes.

Pero mientras estás esperando que
llegue el bus
llegue el conductor
camine arribayabajo,
se forma la cola
te dan macutazos
se abren las puertas
y alguien, quien sea,
le da por susurrar a los cuatro vientos
que ese niño que era tan bueno la ha dejado por otra con más tetas

(cómo si existiese una mujer con más de dos tetas)



Esperamos a las puertas
(las puertas del infierno)
y entramos.

Entramos a tropel
ansiando ese asiento que no tiene otro atrás.

(Perdón por la pausa, me estaba estirando hacia el dichoso asiento.

No lo he conseguido)


Me tosen al oído y entonces decido colocarme los cascos y hacerme el dormido.
Pero el de atrás hace demasiado ruido.

Se para el bus

y alguien sube por otro que sale.
Este señor con aires de tranquilo saca su móvil y estrindentemente
y alto permanece un cuarto de hora hablando:

"Qué yo no te llamo más, ¿eh?"

Ay, ojalá joder.


¿Lo peor a todo esto?
Que estoy recién subido y hasta las tres no llego a mi destino.